martes, 6 de noviembre de 2018

CARITA DE MIMOSA, CAPÍTULO I "Mamá no puedo"


Se abre una puerta y vemos la silueta de una mujer con un bebé en sus brazos el cual deja en el suelo.

-Abuela Milagros: Hija, no puedes dejar a tu guagüita sola. Piénsalo mejor. (la abuela Milagros se acerca a la mujer y le acaricia el rostro tiernamente) Juntas la podemos criar, yo te ayudaré.

-Mujer: Mamá, ¿usted de verdad cree que 2 mujer solas podrían criar a una guagua? 

-Abuela Milagros: Por supuesto que sí. Yo te crié sola, sin ningún hombre a mi lado. (La abuela Milagros toma al bebé en sus brazos)

-Mujer: (de forma sarcástica) Y muy bien me crió. Míreme señora. Su hija es una puta que no tiene idea de quién es el padre de su hija.

La abuela Milagros abofetea a la mujer, ésta corre hacia la puerta. Al llegar se detiene, da media vuelta y dice:

-Mujer: Mimosa. Su nombre es Mimosa.

La mujer sale y deja la puerta abierta. A lo lejos podemos ver como el sol se oculta tras la Portada de Antofagasta.

18 años después.

Santiago, 2018.

En una habitación pintada completamente de rosa, llena de peluches y póster de princesas de Disney, yace una joven que duerme plácidamente.

Se abre una puerta y entra la Abuela Milagros y la vieja Chepa con una torta en sus manos. Juntas cantan al unísono:

Cumpleaños feliz, que los cumplas feliz. Cumpleaños Mimosa, que los cumplas feliz

La joven trata de abrir sus ojos pese a que se encuentran llenos de lagañas. Se seca la saliva que parece embetunar todo su rostro y sonríe.

-Abuela Milagros: Feliz 18 años mi niña. Ya eres toda una mujer. Toma, acá está su regalo.

La abuela Milagros le entrega un paquete envuelto en un papel de “Frozen”. Mimosa la abraza fuertemente.

-Mimosa: Gracias abuela Milagros.

Ansiosa rompe el papel y saca de dentro del paquete un vestido rosado con un gran moño fucsia en la cintura.

-Mimosa: Abuela Milagros, está precioso.

Mimosa abraza a su abuela para luego modelar su vestido rosado por sobre su pijama de Minnie Mouse.

La vieja Chepa saca de debajo de su delantal un sobre con una cinta rosada y se lo entrega a Mimosa.

-Vieja Chepa: Toma cabra. Te quería comprar ropa, pero como últimamente has engordado no sabía qué talla eres, y no iba a malgastar plata en comprar algo de la talla equivocada y no hay nada mas ordinario que andar devolviendo los regalos así que hay tienes un poco de plata para que te compres algo en la feria. Y ojala dejes el rosado de lado, ya estas viejita para usar ese color.

Mimosa sonríe algo avergonzada. Le agradece a la vieja Chepa.

-Mimosa: Muchas gracias señora Chepa. Me probaré el vestido. Permiso.

Mimosa entra al baño mientras las 2 comadres siguen en su habitación.

-Abuela Milagros: Por dios que eres desagradable, Chepa. Siempre tienes que estar incomodando a la gente.

-Vieja Chepa: Milagros, discúlpame pero es la verdad. Pareciera que Mimosa se estuviera alimentando de ese chancho chino que el come guaguas de Allende nos daba. Esa cosa te llenaba de celulitis y granos. En cambio mi general Pinochet nos abrió el mercado y ahora podemos disfrutar de cosas sanas como esas hamburguesas del McDonald’s, esas sí que alimentan pos niña. Traen verduras y esas cosas. No como esas webas que traían de los países comunistas. Oye Milagros, y a propósito de comunistas, ¿la Janet no te ha vuelto a llamar? Porque supongo que ahora que su hija cumplió 18 años algún engañito le irá a mandar…

La abuela Milagros se puso roja de furia y tomó del brazo a la vieja Chepa y le dijo:

-Abuela Milagros: Chepa, no vuelvas a hablar de ella mientras la niña esta cerca. Muy amigas seremos pero no dejaré que con ese hocico venenoso que tienes le hagas daño a Mimosa. Espero te haya quedado claro.

La vieja Chepa no abrió la boca, solo se arregló su delantal y salió de la casa de la Abuela Milagros y Mimosa.

Mimosa, Mimosa”, se escucha que alguien grita repetidamente el nombre de Mimosa afuera de su casa. La abuela Milagros grita por la ventana:

-Abuela Milagros: Ya va, niña, déjate de gritar. Mimosa ya va.

-Carlita Yuridia: Gracias Señora Milagros. Oiga. Tengo el catalogo nuevo de AVON, se lo voy a dejar con la Mimosa para que lo vea. Las cremas anti age vienen con 40% de descuento, así que tiene que puro aprovechar.

La abuela Milagros mira y alza sus manos al cielo.

-Abuela Milagros: Cállate tonta lesa. En vez de andar hablando leseras búscate un trabajo de verdad.

Cierra la cortina. Carlitas Yuridia se despide.

-Carlita Yuridia: Señora Milagros, este solo es un pasatiempo, yo voy a ser actriz de teleseries de Televisa, acuérdese de mí.

Sentencia mientras se persigna y de entre sus ropas saca una imagen de la Virgen de Guadalupe.

Mimosa baja la escalera y besa en la mejilla a su abuela.

-Mimosa: Chao abuela Milagros. Voy a acompañar a la Yuri a dejar unos pedidos de AVON que tiene que entregar.

-Abuela Milagros: Oiga mijita, su amiga está cada día más jetona. Mire que ahora dice que va a ser actriz de Televisa.

Dice la abuela Milagros haciendo pose de diva. Mimosa se ríe.

-Mimosa: Ay, abuela Milagros. La Carlita es una soñadora, así como yo. Porque ayer soñé que pronto iba a llegar ese príncipe azul a mi vida, ese con el que sueño desde niña. Me venía a buscar en su corcel blanco.

Mimosa soñaba despierta mientras bailaba una especie de vals. La abuela Milagros nuevamente miró al cielo y elevó sus brazos.

-Abuela Milagros: Ya mi niña, bendiciones –le realiza la señal de la cruz- vaya con dios. Cuídense el par de soñadoras.

Mimosa salió saltando y bailando de la casa. Afuera la esperaba Carlita Yuridia.

-Carlita Yuridia: Ay, hmk. Feliz cumpleaños. Mira, te traje un presente.
Carlita Yuridia le entrega un pequeño paquete a Mimosa, que ésta recibe con cariño y abre de inmediato.

-Mimosa: Hmk, el rouge pink ilusión que tanto quería.
Ambas se abrazan.

-Carlita Yuridia: Ya, vamos andando que tengo que entregar hartos pedidos en el colegio. Las profesoras, la directora y la jefa de UTP son mis mejores clientas.

Ambas amigas van saltando camino al colegio a hacer sus entregas. Al doblar la esquina, comienzan a girar y a gritar como un par de quinceañeras, de pronto Mimosa se suelta de las manos de Carlita Yuridia y cae en medio de la calle.

-Carlita Yuridia: (Gritando desesperada) ¡¡¡Mimosa!!! Cuidado con la moto blanca que viene allá.

Dice Carlita Yuridia mientras apunta a una moto blanca que se acerca toda velocidad.
Mimosa solo atina a gritar y a taparse los ojos.

-Mimosa: ¡¡¡Noooooooo!!!

Continuara…………. 



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